jueves, 14 de enero de 2010

Un relato de sueños...

PREFACIO.


Aquel había sido un día horrible, no entiendo por qué me había dicho eso, yo se lo dejé claro, nos conocemos desde infantil, ¿acaso no sabe ya cómo soy? Ahora la duda me mata, aunque supongo que mi nombre no es el que está en su mente …
¿Y dónde estaba mi pulsera? Dios, no podía haberla perdido, era más que una simple pulsera, la primera vez que hable con él fue gracias a ella, aunque al lado de las noticias acontecidas, era una trivialidad, y lo sabía, pero era lo menos doloroso el día, el clavo ardiente al que me agarraba para no caer…
Él fue mi vela en la oscuridad, ahora una ráfaga de frío viento me ha dejado a oscuras …


Estos fueron mis últimos pensamientos, antes de dormirme, pensando en él una noche más, solo que esta vez, esta vez de una forma un poco diferente, esta vez, pensaba en él como un sueño imposible, otro jacke del destino …




DEJA VU.


“I´m holding on your rope
Got me ten feet off the ground
And I´m hearing what you say
But I just can´t make a sound […]”


Las notas de Apologice salían de mi móvil despertándome para un nuevo día …
Por algún motivo que no entendía, aquel día me sentía más reticente que cualquier otro a salir de la cama … pero de todas formas salí de esta, un aire helado en comparación con el agradable calor de debajo de mis sabanas me azotó sacándome de mi somnolencia. A pesar de ser ya diciembre, mi pijama era un fino pantalón y una camiseta gris de tirante gordo con letras rosas en las que pone: “walk on the wild side”. Cogí la ropa que me había preparado la noche anterior y empecé a vestirme … mis vaqueros morados, mi camiseta rosa de tirante, me paré a contemplar mi pulsera, admirar cada uno de los detalles que me enamoró, mi chaqueta … Me paré en seco al darme cuenta que era la misma ropa que me había puesto el día anterior, pero estaba recién planchada y la pulsera, ¿no la perdí? … no entendía bien lo que pasaba, pero el cansancio del recién levantado, me dijo que lo dejara pasar, así que decidí no planteármelo más. Desayuné después de vestirme y me encaminé a encontrarme con Jane, una amiga con la que voy al instituto. Pero todo lo que me pasaba me sonaba … era como si ya lo hubiera vivido. Al llegar al instituto vi a Jess, otra amiga del jardín de infancia, y me acordé de algo, una conversación sobre … Un mareo me abrumó y el hilo de mis pensamientos se perdió, ¿qué?… Ese día sin duda estaba pasando algo raro … pasamos por la taquilla y al ir a coger mi libro de música mi amiga me dijo:
-¿Para qué coges música? Hoy no tienes.
-Tengo ahora, los viernes tengo a primera- dije extrañada, algo raro pasaba aquí.
-Rose, hoy es jueves, ¿te diste un golpe esta mañana? Estas muy rara …-dijo con una pequeña sonrisa.
-Jueves … si claro me lié, todavía estoy dormida. Y ya sabes, ¿quién no quiere que sea viernes? -dije con una sonrisa postiza. ¿Qué pasaba aquí? ¿Cómo que jueves?
Jane se encogió de hombros y cerrando la taquilla se dio la vuelta para ir hacia clase.




Ya en clase había preguntado que tocaba y me dijeron que naturales, pero no tenía sentido, eso sería así si fuera jueves … Me toqué la frente pensando si me estaría poniendo mala. Giré para salir de clase hasta que llegara el profesor, y ahí estaba él, justo detrás de mí, y haciendo gala de mi absoluta torpeza, casi me choco contra él. Como cada vez que me topo con sus ojos, mis latidos se aceleraron y el resto de la gente desapareció, los sonido se aplacaron, pero como siempre me aparte hacia un lado y él hacia otro y sin mirarle seguí mi camino hacia la puerta con los erráticos latidos de mi corazón atronando en mis oídos.
Él, es Dimitri, Dimka para los amigo, su familia vino desde Rusia cuando él apenas tenía cuatro años, su pelo es moreno y lo lleva corto, sus ojos oscuros, casi diría negros, aunque en un par de ocasiones los he visto de un precioso marrón que no sabría definir bien, supongo que he leído demasiado “Crepúsculo”, y a veces pienso que esa broma es más que una broma, pero en esto no, a veces la vida tiene cosas especiales, la ficción la inventa el hombre atreves de la realidad, así qué ¿no será verdad que la realidad supera la ficción? Su piel debería ser mas clara de lo que es por su origen, me supera en altura por unos diez centímetros y se nota el ejercicio en sus brazos, espalda …
La profesora llegó interrumpiendo mis divagaciones y nos sentamos para dar una aburrida clase de naturales que resultó no ser tan aburrida gracias a las bromas de Erik y a mis contestaciones hacia Mike. Al ir para lengua me topé con Jess de nuevo y la sensación de mareo me abrumó de nuevo, de repente me di cuenta de que había dejado la carpeta en clase y le dije que luego hablábamos que tenía prisa. En cuanto me alejé de ella solté una gran bocanada de aire que ni me había percatado de estar conteniendo. La mañana transcurrió tranquila puesto que las dos siguientes profesoras tardaron. Hubo muchas risas y alguna que otra bronca por parte de los profesores de guardia.
En el recreo como de costumbre Jane, Lili y yo dimos paseos de un lado al otro del patio contando lo que había pasado aquel día y bromeando entre nosotras. Con la pequeña excepción, de que luego se añadieron John, el guapo novio de Jane, y Alan, amor furtivo de Lili. No podía evitar que cuando pasábamos por donde Dimka estaba con sus amigos se me escapara alguna mirada, ¿pero que iba a hacer si es un imán para esta? Antes de que se acabara el recreo fuimos a ver los entrenamiento de fútbol un rato hasta que toco el timbre.


Las dos horas siguientes no fueron muy divertidas, clases normales sin posibilidad de hablar, claro que si de mandar alguna notita y dibujar mientras corregíamos. Pero a última armamos tal alboroto, que nos cambiaron de sitio, y nos pusieron juntos a Dimitri y a mí. No obstante el profesor también falto, por lo que la gente al poco volvió a hablar. No sabía de que hablar con él, así q saqué mi agenda y me puse a releer mis poemas y escribir algo nuevo … y pasó lo que jamás pensé que pasaría. Dimitri me pregunto qué escribía y yo con timidez conteste:
-OH! Ah … nada, una tontería-dije a modo de evasiva. Pero él no admitiría un “no” por respuesta, por lo que me arrebató la agenda de las manos y a pesar de mis protestas y golpes lo leyó … y me dijo las palabras que jamás pensé escuchar de su boca:
-¿Son tuyos?-solo conseguí decir un agudo y bajo “sí”-¿Tienes más?-me pregunto. Y yo no pude más que asentir mientras veía como los buscaba y los leía. Cuando termino de leer unos cuantos dijo- deberías hacer un blog. Son realmente buenos.
Debí poner tal cara de asombro que no pudo evitar reírse, pues una sonrisa asomó a sus labios y su risa embriago mis sentidos.
- Ciertamente debes de estar de broma- conseguí alcanzar a decir.
-No, a mí se me da muy bien eso de los ordenadores, si quieres podemos hacerlo juntos … tendríamos que buscar fotos, quizá ilustrarlo … ¿Qué me dices? ¿Quedamos este fin de semana?-me preguntó todavía sonriente.
-¿Tendré que mirar mi agenda?- dije en plan de broma, utilizando por primara vez mi ingenio con él, con una broma bastante común; pero pasito a pasito ¿no?. Claro que él tenía mi agenda en sus manos y mirando las notas del fin de semana declaró:
- Un poco apretado pero creo que aquí tienes un hueco, pequeño, pero nos lo arreglaremos- una sonrisa iluminó su rostro pues ambos sabíamos que ninguna nota cubría el papel. Él seguía expectante por una respuesta.
-¿En tu casa o en la mía?- dije por toda respuesta.
Sonrió triunfante y quedamos en su casa el sábado a las cinco de la tarde, nos dimos los teléfonos por si acaso y nos pusimos a hablar de todo un poco. Cuando acabó la clase me acompañó a la taquilla y cuando me encontré con mis amigas me despedí de él y nos fuimos para casa todas juntas, con ilusiones renovadas.


La tarde paso entre risas y conversaciones algún capitulo, muchos pensamientos y aburridos ejercicios … Pero por fin tenia algo más que una simple mirada, por fin tenia lo que podía ser algo …




EPILOGO: ¿Qué soñé y qué viví?


Aquella noche soñé con malas noticias, noticias que encerraban más de lo que aquella conocida voz me desvelaba. Soñé que una terrible angustia atenazaba mi pecho, que lágrimas finas, delicadas y ardientes surcaban mis mejillas … Todo tan real y doloroso…


Cuando desperté mi respiración era entrecortada y mis latidos atronadores … Solo había sido un sueño, solo un sueño …
Cuando me fui a vestir, casi temí volver a encontrarme con la misma ropa que el día anterior; los vaqueros morados, la camiseta rosa … Pero no, mis vaqueros rotos por las rodillas estaban encima de mi mesa donde los deje la noche anterior … al igual que creí haberlo hecho la noche anterior … a la anterior. Omití ese detalle no queriendo volver a pensar en eso. Me puse mi camiseta preferida, negra de manga corta y con la bella caricatura de una bailarina de ballet en el lago de los cines. Pero cuando pasé la camiseta por mi cabeza y me mire al espejo, descubrí surcos de lágrimas en mis mejillas, vacilante alargue la mano, y muy lentamente la acerqué a mi cara … Cuando toque mi cara, pude apreciar lo caliente que estaba. Solo estos surcos delataban que en algún momento había llorado, pero el momento no era reciente, no podía ser de la pesadilla de aquella noche. ¿De que entonces? No podía ser, acaso … ¿Qué fue un sueño, qué fue real?
Decidí descubrirlo yendo al instituto un día más, no sabia como lo haría para no pasar por loca, si me ponía a decir todo lo pasado en los últimos días desde luego lo parecería. Así que me encaminé a encontrarme con Jane un día más para descubrir qué soñé y qué viví, aunque … Qué es la vida, sino sueños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario