miércoles, 7 de abril de 2010

Primer encuentro.

VACACIONES DE VERANO, 2010


¿Cuándo pasará algo entretenido?...
Sí, así empieza mi historia. Todos los días me pregunto eso y todos los días al acostarme sigo sin respuesta. Tampoco es que en mi vida no halla momentos entretenidos, pero ¿diversión constante? No, jamás, ever... Pensareis que exagero, pero no. Llevo locamente enamorada del mismo chico desde ¿cuando? creo que casi desde que lo conozco. Y, haber, muchas veces pienso que es un gillipollas, que qué hago yo loca hasta los huesos por ese mendrugo, pero ¿qué puedo decir? Nada, exactamente nada. Porque cada vez que digo que no significa nada para mi, que hoy le miraré a los ojos y sentiré total y completa indiferencia por él, cada vez que digo ese miento, y cuando entonces le miro, vuelvo a caer en un mar turbulento y complejo, en el que pierdo toda noción del tiempo, en la que pierdo todo menos el amor que siento por él. ¿Qué suerte, eh? Ah, por cierto, la ironía es como... mi segunda piel. Pero centrémonos. El caso es que es verano ¡Verano! y supongo que de nuevo pensareis algo así como "Ah, verano. playa, solo, calorcito y todas esas cosas. Pero no. Veraneo en un pueblecito de Andalucía, es precioso, pero no lo puedo disfrutar, porque no puedo parar de pensar en él. Porque lo peor, es que se que en algún momento del verano, él se va a presentar aquí. En este minúsculo pueblo en el que nos tendremos que encontrar tarde o temprano. con mis quince años, no puedo disfrutar de todos los chicos que hay aquí. Mi madre alquiló un apartamento en un hotel que tenía también esa opción, h en la piscina, están por todos lados, en la playa, igual; quiero dar un paseo, y hay están todos. Guapos, altos, bronceados, musculosos (no todos evidentemente, pero demasiados) ¡Son como una plaga!! Y no lo digo en el sentido ni irónico ni sarcástico. Pero es que lo peor es que en cada uno de esos chicos que veo tan guapos, todos, TODOS, me recuerdan en algo a él. Y no pienso decir su nombre, o pensarlo, hasta que uno de estos días por casualidad me lo encuentre y tenga que saludarle, porque si puedo evitar pensar en él, lo haré. Sí, se que ahora pensareis, "chica, te enrollas como las persianas pensando en él", pero mientras sea él, y no... (¡mierda! ¡Casi lo digo!). Bueno eso, que mientras no sea su nombre el que diga, la batalla no la tiene totalmente perdida.
Tengo que hacer algo, y lo tengo que hacer ya. Temo que sino dejo de aburrirme, se cometa un asesinato, el de mi salud mental. Aunque, qué digo, esa ya esta perdida.


LUNES 6:36 Pm playa.
Para mi gusto hace mucho calor pero, ¿qué más da? Por algo estoy en la playa con mi nuevo bikini. La verdad es que no lo Para mi gusto hace mucho calor pero, ¿qué más da? Por algo estoy en la playa con mi nuevo bikini. La verdad es que no lo elegí yo, fue una amiga, mi mejor amiga, Rose. La verdad es que esta loca, pero en el buen sentido. Bueno, el caso es que cuando vimos este bikini, me enamoré de él, pero no me atrevía a comprármelo, pensaba que me quedaría fatal, pero después de diez minutos discutiendo si quiera entrar en la tienda, me convenció. Y después de mucho discutir por como me quedaría, cogimos no se cuantos bañadores fuimos al probador, y tal como me había amenazado, con un mini bikini que la quedaba genial, hizo un pequeño desfile. Y al final, me acabe comprando este, azul turquesa con una preciosa pedrería azul muy oscura en la parte la parte de arriba que se ata al cuello y una especie de trivial dibujado en la parte de atrás culot. La verdad, me alegro de que me obligara a comprarme este y no el mismo que ella, morado y negro.
Hace demasiado calor, así que decido darme un baño, me levanto y me quito la arenilla que aun tengo por las piernas. Mi pelo castaño está recogido en una coleta alta, pero para el mar lo mejor es llevar el pelo suelto. Así que me quito la coleta y me desenredo un poco el pelo. Tiro la coleta a la toalla, posiblemente acabo de condenarla al olvido, pero me da igual. La arena quema bajo mis pies desnudos así que me doy prisa. Llego a la oriya y avanzó hacia lo hondo, evito una pelota que viene directa hacia mi, miro al chico que la ha lanzado que me grita un perdón distraído y pienso que tiene unos bonitos ojos, como los de…¡Veis!! Hay esta, otra vez, por unos ojos que casi ni he visto. Sigo caminando hacia lo profundo mientras meneo la cabeza de forma distraída. Llego a lo hondo y me sumerjo totalmente, y cuando salgo, noto el pelo mojado pegando a mi espalda y en parte flotando tras ella, el sol me da en la cara y me encanta la sensación. Entonces me pongo nadar. Durante un buen solo nado, sin pesar en nada, tarareando canciones en mi mente.
"I met you,
when we were young.
and everything
turn around, and when you came to me,
and when toke to me, i couldn´t here an other sound."
Cuando la última canción que se me acurre es mia, una que escribí por él, me salgo. Quizá sea mejor pensar en algo, en algo diferente a él.Voy andando tan distraída que no veo por donde voy, solo me fijo el la arena que tengo hasta los tobillos y que tiene la audacia de meterse entre los dedos de mis pies. No lo soporto. En fin, el caso es que tan distraída como voy no me doy cuenta de que un tío una cabeza más alto que yo y musculoso va andando en mi dirección. Así que como no me doy cuenta sigo andando y al final acabo chocándome contra esa muralla una cabeza más alta que yo, de pelo corto y negro, ojos verdes y facciones marcadas, tan diferentes a las de él. Ya no me acuerdo en que no tenía que pensar, porque ya no puedo pensar en nada. Estoy entre sus brazos, porque he tropezado al chocarme con él. Y total, que más da el resto del universo. Durante unos segundo solo esta aquel apuesto desconocida, apenas mayor que yo, mirándome a los ojos.
Me doy cuenta de que él esta seco y yo totalmente empapada. Debería aparteme, pero no me apetece. Después de mucho tiempo encuentro un poquito de paz. Me ayuda a incorporarme, pero no me suelta aun. Mis manos han acabado en su pecho. Me obligo a recuperar la voz.
-Perdón.
¿Perdón? ¿Eso es todo lo que se te acurre? Bien hecho Lili.
-Nada, traquila, a sido un placer-dice con voz grabe sin soltame aun- me llamo Jarred.
Sonrió. Adoro ese nombre. Una vez lo leí en un libro y desde ese día me encanta.
-Yo soy Lili.
-Encantado.
Y me da dos besos. Genial, me pregunto porque no tendremos más amenudo la naturalidad de saludar así. Y aun sigo entre sus brazos.
Parece acabar de percatarse de ello, así que muy despacio me suelta, pero no se aleja.
-No te había visto por la playa-comenta.
-Me gusta más la piscina.
-¿Dónde te alojas?
-Justo hay- digo señalando mi hotel, justo enfrente.Se ríe con una risa melódica y cantarina.
-¿Y tú?
-Un poco más hacia el pueblo, en uno de los chalets, tengo una casa aquí.
-Vaya tiene que estar chulo tener una casa aquí, la verdad es que me gusta el sitio… aunque no hay mucho que hacer.
-Eso lo podemos arreglar-dice regalándome una sonrisa burlona-dejas que te invite a algo.
Dudo en un principio, pero luego me digo, ¿por qué no? Así que le digo que sí, y me voy con él hacía el chiringuito. Hablamos mucho hasta que llega la puesta de sol. El horizonte rosa, naranja, precioso. Le digo que debería volver, y con cierta pena me acompaña hasta la entrada, pero me propone algo. Mañana, por la noche, quedar justo hay, donde nos estamos despidiendo para ir a un chiringuito a pie de playa que el dueño es amigo suyo y que al parecer, es el más bonito y con más ambiente de todo el lugar. Y acepto, ahora sin dudar. Otros dos besos, y se va, observo su figura recortado en el poniente sol. Por fin he dejado de pensar en… No estropeemos el momento, que yo sepa, no tengo que pensar en nadie. Solo en lo que me pondré mañana para mi cita con Jarred. ¡Dios! ¡He de llamar a Rose! Y con una imborrable sonrisa en el rostro, me encamino hacia la ducha. Empieza bien la semena. ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario